La historia de la reparación de la casa de Ana | Denver Nonprofit | Habitat for Humanity of Metro Denver

La historia de Ana

Un nuevo comienzo para Ana y su casa histórica

Ana portrait

Cuando Ana se mudó a Denver en 2019, buscaba algo más que un lugar para vivir: buscaba una comunidad. Criada en Los Ángeles por sus padres argentinos, Ana sintió una conexión inmediata con el barrio Elyria de Denver, una comunidad históricamente inmigrante establecida en la década de 1880.

En 2020, Ana compró la casa de sus sueños: una casa encantadora, aunque antigua, construida en 1895 en medio de la vibrante comunidad de Elyria. Aunque la casa representaba una parte importante de la historia de Denver, y un gran paso adelante para Ana, su mantenimiento suponía un reto de enormes proporciones.

La casa estaba en mal estado cuando Ana la compró y, a pesar de sus esfuerzos por cuidarla, hacer las reparaciones esenciales estaba fuera de su alcance económico. Sin aislamiento y con todos los elementos originales, la casa era insoportablemente fría en invierno y abrasadoramente calurosa en verano.

La conexión de Ana con la comunidad se profundizó cuando empezó a trabajar para la Coalición Globeville-Elyria-Swansea (GES).

"Organizamos a los vecinos en torno a la justicia sanitaria y de vivienda", compartió Ana. "Estoy muy contenta de vivir en el barrio en el que trabajo".

El viaje de Ana dio un giro positivo cuando un vecino de Globeville le presentó el Programa de Reparación de Viviendas de Habitat Metro Denver. Ana agradeció la existencia del programa: sin él, su casa seguiría pareciéndose a la casa abandonada del bloque de abajo. En cambio, ahora su casa está renovada, aislada y segura, lo que le permite contribuir positivamente al vecindario.

Las reparaciones a la casa de Ana fueron extensas y transformadoras. El personal y los voluntarios de Hábitat instalaron paneles aislantes de un cuarto de pulgada, nuevos revestimientos y ventanas, y pintaron todos los revestimientos.Ana eligió los colores que más le gustaron. Hábitat también solucionó problemas críticos con el tejado, los tapajuntas y los canalones, y podó los árboles colgantes que habían estado causando daños. Estos cambios cambiaron la vida de la casa y la hicieron habitable todo el año.

"Mi habitación ha mejorado muchísimo", nos cuenta Ana. "Antes hacía mucho calor en verano y mucho frío en invierno. No tengo que encender constantemente el calefactor ni disparar la factura de la luz".

De cara al futuro, Ana se compromete a que su casa siga sirviendo a la comunidad. Aunque no quiere marcharse nunca, si las circunstancias cambian, espera traspasar la casa a los vecinos, especialmente a los desplazados de la comunidad que deseen quedarse. Su sueño es venderla al Community Land Trust. Sin hijos propios, Ana prevé que la casa pase a manos de un vecino o, si eso no es posible, que se convierta en un museo para preservar la historia del barrio.

Más allá de su experiencia personal, Ana destacó el impacto más amplio del trabajo de Hábitat. El programa no sólo ha mejorado su confianza en sí misma, sino que también ha influido positivamente en la percepción que sus vecinos tienen del barrio.

"No paro de recibir cumplidos sobre lo bonita y fresca que está mi casa. Y son cambios que nunca me habría podido permitir por mí misma",afirma Ana.

La historia de Ana también pone de relieve los retos y la resistencia de su barrio. Elyria se enfrenta a rápidos cambios, rodeada de zonas industriales y comerciales, con terrenos con los que a menudo especulan promotores externos. Esta invasión ha llevado a derribar o urbanizar partes del barrio sin contar con la opinión de la comunidad, lo que ha hecho que algunos residentes pierdan la fe en el futuro de su comunidad.

Sin embargo, Ana mantiene la esperanza en el poder de la acción comunitaria. Ha visto cambios positivos cuando los vecinos se unen para tener voz en estos desarrollos. Proyectos de viviendas asequibles como los Apartamentos Línea y las casas de la comunidad Tierra Colectiva y Hábitat para la Humanidad se han vendido a precios asequibles a los vecinos, ayudando a preservar el tejido comunitario.

Ana espera que estos esfuerzos continúen, reflejando la fuerza y la unidad del barrio. "Los buenos cambios se producen cuando los vecinos han podido reunirse. Hemos tenido más voz en estas conversaciones", afirma.

"Recibo cumplidos todo el tiempo sobre lo mucho más bonita y fresca que parece mi casa".

- Reparación de viviendas Ana Habitat

Privacy Policy Update

We’ve updated our Privacy Policy to reflect recent changes.